La pedagogía del canto

ENSEÑAR LA VOZ

Un consejo de canto que no nombra ningún músculo, ningún hueso ni ningún movimiento deja al cantante a solas con su problema. Esto es lo que el método de Adeline Toniutti pone en su lugar.

EL DIAGNÓSTICO

¿Esta consigna habla de una causa anatómica?

¿Eslóganes genéricos para atraer seguidores, o fórmulas milagrosas que prometen cantar como la estrella de tus sueños? Esos anuncios nos atraen de inmediato y nos sentimos aludidos. Miremos entonces las respuestas pedagógicas y los consejos reales que nos dan, una vez establecido el contacto con quien publica ese tipo de promesa.

En las diversas enseñanzas del canto, las indicaciones que dan los profesores rara vez son explícitas sobre su naturaleza. ¿Hablan de una causa anatómica real? ¿Se trata de una imagen para transmitir una sensación? ¿Es esa sensación la que debe tener el cantante o la que deben oír los oyentes? Es nuestra responsabilidad definir los contornos de nuestro discurso pedagógico, para más eficacia y más seguridad.

Adeline Toniutti · Anatomie du Chant, «La hoja de ruta de los coaches», página 171

Adeline Toniutti plantea esta pregunta a los profesores antes de planteársela a los alumnos.

Apunta a lo que circula hoy en las redes sociales: «cantar más fuerte», «dejar de apretar la mandíbula», «liberar la emoción». Frases genéricas, dice, sin definición anatómica y sin contenido científico, que atraen porque hay una especie de sensacionalismo.

Sensacionalismo, pues, para atraer seguidores o clientes que, perdidos ante sus propios trastornos, se reconocen en la frase genérica. «No tengo agudos», «no canto lo bastante fuerte», «tengo la mandíbula apretada»: son problemas que uno observa en sí mismo sin ninguna formación, en un cuarto de baño o ante la cámara del móvil. El diagnóstico del gran público suele ser acertado. La pregunta empieza después. ¿Qué contenido se propone detrás de la frase? ¿Cuál es la solución real?

A menudo los profesores traen trucos; con nuestro equipo traemos una ciencia.

Fernando Henrique de Oliveira · pianista concertista y maestro de coro, en Anatomie du Chant

CUATRO FRASES QUE SE OYEN EN TODAS PARTES

Detrás de cada eslogan, un problema técnico real

Las cuatro frases que cita Adeline Toniutti señalan dificultades reales. Cada una tiene una respuesta anatómica, y esa respuesta rara vez cabe en una orden.

«Canta más fuerte»

La consigna pide un resultado sin dar el medio, y el único medio que el cuerpo encuentra por su cuenta es gritar. El volumen de una voz cantada viene del apoyo costal y abdominal, de la apertura de las cavidades de resonancia y del twang, no del esfuerzo laríngeo. El detalle del gesto está en cantar más fuerte sin empujar.

«Deja de apretar la mandíbula»

La expresión abarca cuatro gestos distintos: la mandíbula demasiado adelantada, la mandíbula demasiado retrasada, el cóndilo demasiado cerrado y el cóndilo demasiado suelto. Solo uno de los cuatro es un apriete verdadero. Los otros tres dan la misma sensación de sonido bloqueado por razones opuestas, y el consejo «relaja» agrava entonces la molestia en vez de levantarla. Los cuatro casos se distinguen en la página sobre la mandíbula tensa.

«Libera tu emoción»

Ninguna emoción produce un sonido. Entre la emoción y la nota hay un nervio y un músculo: la emoción modifica el tono muscular, la respiración y la postura, y son esas modificaciones las que se oyen. Al cantante al que se le pide liberar su emoción se le da una consigna sobre la que no tiene agarre directo. El neurocirujano Gilles Zah-Bi detalla el recorrido real en la página sobre lo que la emoción hace realmente a la voz.

«No tengo agudos»

Un agudo logrado de forma recurrente se apoya en la báscula de la laringe, la presión costal y una espiración activa, en un orden preciso. A un cantante que «no tiene agudos» casi siempre le falta un punto de esa cadena, y se identifica en clase. Los cuatro puntos clave y sus ejercicios están en el método para cantar un agudo.

En los cuatro casos, el eslogan nombra el síntoma y se detiene ahí. La pedagogía empieza cuando se nombra la causa.

LA PROMESA

Cantar como una estrella en tres clics

La otra familia de promesas es más directa: en dos o tres clases cantarás como una estrella. Desconfía de quien te promete una fórmula milagrosa. No se le puede prometer a un cantante que cantará como Céline Dion o Lady Gaga en tres clics o en cinco sesiones de coaching. Lo que sí se puede hacer, en cinco sesiones, es corregir un gesto preciso y dejárselo disponible.

Grandes cantantes como Céline Dion nunca empujan la voz y cantan más piano de lo que se cree.

Adeline Toniutti · Anatomie du Chant, Marabout, 2024

La frase dice mucho sobre la promesa: lo que el público oye como una potencia fuera de lo común es ante todo una economía de medios, construida durante años. No se atrapa en cinco sesiones, y tampoco se atrapa forzando.

Anatomie du Chant describe lo que el profesor hace en su lugar, desde la primera clase. El cantante interpreta primero, sin interrupción, una pieza en la que se siente cómodo. El profesor evalúa los puntos a trabajar, se informa de sus antecedentes, determina los objetivos y luego, escribe Adeline Toniutti, «en función de sus objetivos, se trazará una curva de progresión junto con sus hitos».

Una curva y unos hitos, pues, y no un número de sesiones prometido de antemano. El libro es explícito sobre la razón: algunos cantantes progresan muy rápido y otros tardan en absorber ciertas constantes anatomofisiológicas que sirven a la voz. Es imposible dar una regla, porque depende de la singularidad de cada uno.

EL MÉTODO

La observación va antes que el consejo

El coach debe ajustarse al estado de energía y psíquico del cantante. Las palabras clave son la observación y la generosidad.

Adeline Toniutti · Anatomie du Chant, Marabout, 2024

El capítulo dirigido a los coaches empieza por ahí, y no por la técnica. La clase se abre con un intercambio, y ese intercambio cabe en tres preguntas.

INICIO DE LA CLASE

Las tres preguntas del libro

  • ¿Cómo ha ido tu semana?
  • ¿Cómo está la voz?
  • ¿Qué pieza quieres cantar hoy?

Anatomie du Chant justifica estas tres preguntas en una frase: «trabajamos con un ser singular que llega en una situación singular, conocer sus contornos es importante». Según las respuestas, la clase cambia. Con un profesional que atraviesa un momento difícil, el profesor quizá trabaje en reconfortarlo y en levantarle la energía; con otro, subirá la exigencia.

En la primera clase, el profesor no modifica nada antes de haber escuchado. El cantante canta de principio a fin una canción de su elección, y solo después llega un programa de entrenamiento adaptado a su singularidad.

El mismo principio rige los cinco puntos pivote: «El punto pivote se aplica partiendo de la singularidad de cada uno y del estado de partida, y su aplicación debe transformarse en función del estado evolutivo tras el trabajo vocal.» Una consigna acertada en enero puede ser errónea en marzo, para el mismo alumno, porque su instrumento ha cambiado entretanto.

CINCO REFERENCIAS

Una checklist, no una receta

Los cinco puntos pivote forman una checklist anatomofisiológica, construida con 26 especialistas de la voz y del cuerpo: cirujanos otorrinos, foniatras, logopedas y fisioterapeutas. Se trabajan en este orden, porque cada uno condiciona el siguiente.

  • 1 Adoptar una postura que optimice el gesto vocalEl punto que atraviesa toda la interpretación cantada, y el que más se descuida.
  • 2 Desencadenar el movimiento laríngeo correctoLa piedra angular de la coreografía interior, que condiciona el resultado final.
  • 3 Activar los músculos abdominales y dominar la espiraciónLa espiración es el canto mismo: es ella la que lleva el sonido y la que lo sostiene.
  • 4 Comprender cómo actuar sobre los resonadoresLas cavidades que dan al sonido su color y su proyección, una vez libre la laringe.
  • 5 Perfeccionar la articulación de vocales y consonantesEl último punto, y el último que se aborda: supone los otros cuatro.

Son referencias, técnicas o gestuales, no órdenes. El libro precisa además el orden pedagógico: el profesor aborda la postura, los movimientos laríngeos y el apoyo abdominal antes de hablar de la sensación de las vocales.

Todo es cuestión de coreografía: la coreografía de tu cuerpo y la coreografía de tu pensamiento, de tu imaginación.

Adeline Toniutti · Anatomie du Chant, Marabout, 2024

En caso de lesión en las cuerdas vocales o de singularidad física, los puntos pivote se adaptan, o incluso se modifican, con la ayuda de un profesional. Un método que no se modifica para nadie no es un método, es un protocolo.

CONSTRUIR UN PROGRESO

La curva, y lo que se le dice al alumno

Anatomie du Chant dedica un recuadro al feedback y lo sitúa muy alto: es un momento crucial, que por sí solo puede inclinar la clase en un sentido o en otro. Entran en juego dos datos, recuerda el libro: el cerebro no oye la negación, y el tono empleado pesa tanto como las palabras.

De ahí el esquema que el libro da a los coaches. Siempre se construye una progresión apoyándose en los puntos positivos, vinculando las observaciones a una base positiva y señalando el objetivo.

Curva de progresión: el nivel de base, la crítica, el objetivo Nivel de base Crítica Objetivo
Según el esquema «Feedback a los cantantes», Anatomie du Chant, página 174.

La frase que acompaña al esquema es la regla más útil de todo el capítulo: «Un progreso no existirá si no tiene un anclaje positivo y un objetivo.» La dosis sigue al nivel. Con un principiante, el profesor da un solo punto clave, el que juzga más importante, y deja tiempo para integrarlo sin cortar el placer de cantar. Con un profesional, puede dar varios y esperar que el siguiente intento los contenga todos.

A un cantante que necesita ser tranquilizado le diré «empieza». A alguien que necesita ser empujado o despertar su energía le diré «ataca el sonido».

Adeline Toniutti · Anatomie du Chant, Marabout, 2024

EN LA PRÁCTICA

Cuatro preguntas para cualquier consejo vocal

Un alumno no necesita ser anatomista para evaluar lo que le enseñan. Bastan cuatro preguntas, y se hacen durante la clase.

PREGUNTA 1

¿Qué parte del cuerpo se nombra?

Un buen consejo señala una estructura que se puede situar: el cóndilo, las costillas flotantes, el velo del paladar, la lengua, el recto del abdomen. Si la consigna no nombra nada, pregunta qué debe moverse, y dónde. La respuesta existe siempre.

PREGUNTA 2

¿Puedo comprobarlo con las manos?

Muchas referencias son palpables. Se ponen los pulgares a cada lado de la mandíbula para sentir la lengua, se cruzan los brazos sobre las costillas flotantes para sentir la caja torácica, se ponen los dedos delante del conducto auditivo para sentir la articulación. Un gesto verificable es un gesto enseñable.

PREGUNTA 3

¿La consigna cambia según la persona?

Pregunta a tu profesor por qué te da esta y no otra. Una consigna elegida tras la observación se justifica en una frase. Una consigna dada a toda la clase y a todos los seguidores de una cuenta no se justifica, porque no ha sido elegida.

PREGUNTA 4

¿Qué hago si duele?

Un profesor que enseña con seriedad tiene una respuesta preparada, y empieza por «me lo dices enseguida». Un dolor laríngeo durante un ejercicio señala un parámetro del gesto vocal que hay que modificar, nunca un esfuerzo que aguantar.

RESPONSABILIDADES

Lo que verifica el profesor, lo que señala el alumno

La seguridad de una clase de canto se apoya en dos compromisos, y Anatomie du Chant los formula juntos.

Es responsabilidad del coach vocal o del profesor de canto verificar que la técnica enseñada respeta el aparato vocal y respeta las reglas anatomofisiológicas, pero es deber del alumno señalar cualquier problema.

Adeline Toniutti · Anatomie du Chant, Marabout, 2024

Una clase seguida con dolor de garganta puede provocar una lesión en 24 horas. Si la voz sigue anormal 24 horas después de una clase, es que algún parámetro se descarriló durante la clase. Los signos a vigilar son pocos y fáciles de reconocer.

Los cuatro signos de una disfonía:

  • una reducción de la intensidad de la voz;
  • una reducción de la extensión de la voz, el ámbito;
  • un cambio en el timbre de la voz;
  • una dificultad para hablar o cantar, con las cuerdas vocales vibrando con dificultad.

Una lesión exige de 48 a 72 horas de reposo vocal como mínimo. Sin mejoría tras ese plazo, se impone la consulta a un otorrinolaringólogo, y hay que evitar la automedicación, en particular la cortisona. Las señales de alerta y la recuperación se detallan en la página dedicada a la fatiga vocal. Los profesores que quieran trabajar esta pedagogía con Adeline Toniutti la encuentran en la formación de profesores.

CALYP

Aprender a cantar con un método que se justifica

Los cinco puntos pivote, la hoja de ruta de los coaches y las láminas anatómicas que los acompañan están reunidos en Anatomie du Chant. Para trabajar en clase, el equipo del CALYP recibe en París, en Ginebra y por videoconferencia.

Preguntas frecuentes

¿Cómo reconocer un buen consejo de canto?

Un buen consejo nombra una parte del cuerpo que se puede situar, se comprueba con las manos o con el oído, cambia de una persona a otra y viene acompañado de una consigna clara en caso de dolor. Adeline Toniutti lo plantea de otro modo en Anatomie du Chant: ¿esta indicación habla de una causa anatómica real, o es una imagen para transmitir una sensación? Una frase como «canta más fuerte» o «libera tu emoción» nombra el síntoma sin nombrar la causa.

¿Se puede aprender a cantar como una estrella en unas pocas clases?

No, y ningún método serio lo promete. No se le puede prometer a un cantante que cantará como Céline Dion o Lady Gaga en tres clics o en cinco sesiones de coaching. Anatomie du Chant recuerda además que grandes cantantes como Céline Dion nunca empujan la voz y cantan más piano de lo que se cree. Lo que un profesor puede hacer en unas sesiones es corregir un gesto preciso y dejarlo disponible.

¿Qué es una curva de progresión en canto?

Es la herramienta descrita en Anatomie du Chant. En la primera clase, el cantante interpreta una pieza en la que se siente cómodo, el profesor evalúa los puntos a trabajar y determina los objetivos, y luego, en función de esos objetivos, traza una curva de progresión junto con sus hitos. El libro precisa que no es posible ninguna regla de duración: algunos cantantes progresan muy rápido, otros tardan en absorber las constantes anatomofisiológicas que sirven a la voz.

¿Cómo debe formular una crítica un profesor de canto?

Partiendo de lo positivo. Anatomie du Chant da la regla: siempre se construye una progresión apoyándose en los puntos positivos, vinculando las observaciones a una base positiva y señalando el objetivo. La frase que acompaña al esquema es tajante: un progreso no existirá si no tiene un anclaje positivo y un objetivo. El libro recuerda también que el cerebro no oye la negación y que el tono pesa tanto como las palabras.

¿Cuántos consejos dar a un alumno durante una clase?

Depende del nivel. Con un principiante, el feedback debe caber en un solo punto clave, el que el profesor juzga más importante, con tiempo para integrarlo y sin cortar el placer de cantar. Con un cantante semiprofesional o profesional se pueden dar más de tres mejoras y esperar que el siguiente intento las contenga todas.

¿Dos cantantes con el mismo problema reciben la misma consigna?

No, y ese es el principio mismo del método. Anatomie du Chant sostiene que el punto pivote se aplica partiendo de la singularidad de cada uno y del estado de partida, y que su aplicación debe transformarse según el estado evolutivo del cantante. Adeline Toniutti da un ejemplo: a un cantante que necesita ser tranquilizado le dirá «empieza», a alguien que necesita ser empujado le dirá «ataca el sonido».

¿Qué hacer si un ejercicio de canto duele en la garganta?

Hay que señalarlo de inmediato y detener el ejercicio. Un dolor laríngeo durante una clase señala un parámetro del gesto vocal que hay que modificar. Una clase seguida con dolor de garganta puede provocar una lesión en 24 horas. Si la voz sigue anormal 24 horas después de la clase, hubo un problema durante la clase.

¿Cuáles son los signos de una disfonía tras una clase de canto?

Cuatro signos: una reducción de la intensidad de la voz, una reducción de su extensión, un cambio de timbre y una dificultad para hablar o cantar, con las cuerdas vocales vibrando con dificultad. Una lesión exige de 48 a 72 horas de reposo vocal como mínimo. Sin mejoría tras ese plazo, hay que consultar a un otorrinolaringólogo y evitar la automedicación, en particular la cortisona.

¿Es un profesor de canto responsable de la voz de su alumno?

En parte, y el alumno también lo es. Anatomie du Chant formula los dos compromisos juntos: el coach vocal o el profesor de canto verifica que la técnica enseñada respeta el aparato vocal y las reglas anatomofisiológicas, y el alumno tiene el deber de señalar cualquier problema. El libro añade que corresponde al coach asegurarse de que la clase transcurre con total seguridad, preguntando con regularidad al cantante cómo se siente.