Los 10 Mandamientos del Buen Orador
LA BONNE VOIX
Tomar la palabra en público, encontrar la "buena voz" no es una toma de rehenes. No se obliga a la gente a escucharnos, se le dan ganas de hacerlo.
CONCLUSIÓN DEL LIBRO
La lista del orador
«Los diez Mandamientos del orador son los últimos avisos que hay que tener en mente en el último instante antes de subir al escenario, tan temido por todo ser humano», escribe Adeline Toniutti en la conclusión de La Bonne Voix. «Quien te hace creer que pisar el escenario es fácil, sencillo o incluso normal, miente.»
«Tomar la palabra en público, encontrar la buena voz no es una toma de rehenes. No se obliga a la gente a escucharnos, se le dan ganas de hacerlo.»
Adeline Toniutti, La Bonne Voix (Leduc, 2025)
«La palabra es un arma y hay que manejarla con respeto y discernimiento. No olvidemos que el directo no ofrece ninguna red de seguridad, salvo la propia inteligencia y la capacidad de recuperarse y escuchar al otro.» Por eso Adeline concluye su obra «con la lista del orador, o el kit de supervivencia de quien va a encontrar la audacia de tomar la palabra y exponer su pensamiento».
«Este libro es también para animarte a comunicarte siempre de manera infinita en lugar de ir a la guerra contra el otro que, recordemos, es semejante. Recuerda que, pase lo que pase, tiene que sonar, y con el corazón, como decimos nosotros, los músicos, en nuestro argot.»
MANDAMIENTOS 1 A 3
Asumir, medir, replicar
1.Una metedura de pata sigue siendo una metedura de pata
Adeline abre este primer mandamiento con un error vivido en directo: en un plató de televisión, confunde los nombres de dos invitados, y el presentador lo convierte en una broma recurrente a lo largo del programa. La lección que extrae: «Una metedura de pata sigue siendo una metedura de pata, y es mejor asumirla o incluso disculparse, aunque haya que soportar la avalancha mediática que la sigue, que negarla o mentir públicamente.»
«Mejor una falta confesada que será perdonada que una mentira descarada. Como dice mi querido Nikos, el público lo sabe todo...»
2.Nunca contraríes al interlocutor salvo si estás dispuesto a encajar los golpes
«Cuando se sube el tono a su vez, siempre se está expuesto a una escalada de la lucha de poder», advierte Adeline. El verdadero poder está en otro lugar.
«Quien logra responder con tono suave a una ofensiva tonal agresiva toma en realidad el verdadero poder: el de reconducir la discusión hacia una resolución constructiva y no hacia un campo de batalla donde chocan ruidos y armas, apasionadamente.»
«Frente a la cámara, si alguien infla un tono agresivo para impresionar, nada mejor que mantenerse estable en el tono suave.» Porque «la cámara desaprobará naturalmente su intento de intimidación».
3.Entrénate a tener réplica
«La réplica es el arte de responder rápido y con precisión a las preguntas más incómodas, incluso dudosas.» Frente a quienes aprovechan el directo para tender una trampa a su invitado, Adeline detalla varios ángulos de respuesta posibles:
- «Demostrar que los argumentos del otro son absurdos o falsos (mediante datos cuantificables casi incontestables).»
- «Hacer notar al otro que está sobrepasando los límites atacándote personalmente.»
- «Usar sus palabras contra él aprovechando el límite que sobrepasó para ir más lejos.»
- «Usar el humor como mofa para desactivar la situación. Atención: el humor tiene sus tendencias que la razón desconoce.»
«La falta de réplica, y por tanto de respuesta, puede validar indirectamente al otro en sus comentarios degradantes. En cualquier caso, hay que encontrar una reacción plausible y no tener miedo a desagradar.»
MANDAMIENTOS 4 A 6
Llevar el control, gestionar el tiempo
4.Recupera el control precisando de nuevo la pregunta
Frente a preguntas punzantes formuladas para desestabilizar, «te incito a recuperar el control pidiendo que se precise la pregunta», aconseja Adeline. Relata una grabación reciente donde un presentador intentó hacerle decir lo que no había dicho: «Me convertí en mi propia abogada y respondí sucesivamente con tres preguntas que acabaron por dejar a mi interlocutor en un aprieto. Así el público vio que el uso de esa pregunta era desleal. Y cuanto más respondes con una sonrisa en un tono infantil, más demoledor es el efecto.»
5.Eres el dueño del tiempo
«Pocas veces, según la expresión corriente, te pondrán el cuchillo en el cuello para que respondas.» Pensar antes de hablar, como decía su mamá, sigue siendo muy útil en la vida cotidiana. «Sobre todo, sonríe mientras preparas la respuesta.»
Adeline recuerda entrevistas en las que un superior aprovechaba su posición para humillarla: «Yo respondía con una sonrisa que lo sacaba de quicio; esa sonrisa y mis ojos azules bien fijos en él le indicaban que prefería perder esa grabación antes que rebajarme a tenerle miedo. El miedo no evita el peligro.»
«Del mismo modo en la escritura, es aún más fácil extender el tiempo para dejar espacio a la relación y dar tiempo al otro de recuperar un estado emocional apropiado para ambas partes.»
6.Poner en duda el sentir del otro, o cómo declarar la guerra
«Me encantan esas personas que piensan en tu lugar, que saben mejor que tú lo que sientes», ironiza Adeline. «En las relaciones, sean cuales sean, no se puede tolerar que el otro hable por nosotros: es creador de mentiras, de situaciones falsas, de rumores desafortunados y de finales trágicos. En La Traviata, si Alfredo hubiera sabido que Violetta estaba muy enferma, ella no habría muerto de amor y tuberculosis en París.»
La respuesta no es la guerra sino la reorientación: «En cierta ocasión aconsejé a un amigo que reencuadrara con habilidad y amabilidad, sin acusar a la persona, a quien abusaba. Fue como una bomba: el otro se ablandó.»
MANDAMIENTOS 7 Y 8
La suavidad no es debilidad
7.No confundas la amabilidad con la debilidad
«¿Por qué se cree que como no levantamos la voz, como tenemos valores y sonreímos, se nos puede aplastar sin freno? Nuestro mundo atribuye demasiado la debilidad a un comportamiento amable y educado, de tan raro que se ha vuelto.»
«No es porque hable con suavidad y benevolencia que soy estúpida, del mismo modo que no es porque tiña religiosamente mi cabello de rojo que soy una bruja o una traidora, en referencia al célebre sesgo de Otelo evocado durante mi participación en Les Traitres.»
El consejo: «No fiarse de las apariencias y aprender a escuchar a las personas y sobre todo a verlas evolucionar a través de sus actos.»
8.No te fíes solo de las palabras
Tras un alegato completo a favor de la toma de palabra en público, Adeline termina «con un consejo sumamente importante: no te fíes solo de las palabras, sino también de los actos». Porque «los charlatanes se ponen de acuerdo para anestesiar esa parte de ti que querría liberarse de su influencia».
«Porque ya lo sabemos: un tono bien cantado, una palabra bien pronunciada tiene mucho poder; nos toca a nosotros resistir al sortilegio.»
MANDAMIENTOS 9 Y 10
Dignidad y sol en el rostro
9.Eres una reina en toda circunstancia
Este mandamiento se lo susurró a Adeline la icónica Armande Altai «discretamente tomando el té en su salón de los mil recuerdos: hay que mantener la dignidad en toda circunstancia».
«No hay nada más digno que una persona que tiene el coraje de mantener su sonrisa bien puesta y su alma elevada frente a un enemigo que intenta devastarla o humillarla.»
«Un malvado nunca encontrará satisfacción si mata a su víctima y ella conserva no el silencio, sino una sonrisa vibrante, por encima de todo...»
10.Habla con el sol en el rostro
¿Cuántos libros insisten en que si no tienes carisma nunca lo tendrás? «¡Qué visión tan reduccionista de nuestra propia energía y de nuestro propio poder humano! Todo corazón que late posee su propia energía para irradiar desde el nacimiento, allí donde hay vida.» Y Adeline precisa: «La sacrosanta confianza vendría del trabajo arduo o de un ego bien reforzado; el carisma, en cambio, emana de la convicción de que algo más grande nos ilumina.»
«Antes de cada escena, antes de cada prime, me conecto. Pienso en esos seres carismáticos a quienes ni la muerte ha podido hacer desaparecer.» Como Freddie Mercury, del que su papá decía con una sonrisa no disimulada: «Freddie es una leyenda viva, así es.»
«Yo tengo el sol en el rostro, como si la gracia me hubiera tocado, y si ella quiere guiarme, te diría que todo va a arreglarse»
Adeline Toniutti, letra de la canción que cierra su espectáculo, citada en La Bonne Voix (Leduc, 2025)
Estas pocas notas musicales recuerdan «la sensación del sol que irradia generosamente nuestro rostro» y permiten «sentir el haz del carisma en cada uno de los seres que pueblan este planeta».
IR MAS LEJOS
Encuentra tu buena voz
Estos diez mandamientos concluyen La Bonne Voix de Adeline Toniutti (Leduc, 2025), el libro de referencia sobre la voz hablada y la expresión oral en público.
Para trabajar tu voz, tu réplica y tu presencia con el equipo del CALYP, Centre d'Art Lyrique de Paris, escríbenos.
Contactar con el equipo del CALYP